La tarjeta de tu equipo, en el dominio de tu empresa
Cuando alguien cambia de puesto no se reimprime nada. Cuando alguien se va, su tarjeta deja de abrir. Y por primera vez sabes qué está pasando con ellas allá afuera: cuántas se abren, desde dónde, y quién deja sus datos.
Cómo se ve
Qué recibe
Qué recibe cada quien
Tres pantallas distintas sobre los mismos datos. Cada una enseña lo que a esa persona le sirve, y nada más.
Tu colaborador
- Entra con su correo. Sin contraseñas que recordar ni app que instalar.
- Sube su foto —la recorta ahí mismo— y escribe cómo se presenta.
- Su nombre, puesto y correo corporativo vienen ya cargados y protegidos: no los puede cambiar por error.
- Guarda su tarjeta en Google Wallet y la lleva en el teléfono.
- Ve quién le dejó sus datos y el material que la empresa aprobó para vender.
Recursos Humanos
- Da de alta al equipo y las invitaciones salen solas.
- Decide qué campos pide su empresa y cuáles son obligatorios.
- Ve la foto antes de aprobarla: nada sale con la marca sin pasar por ahí.
- Da de baja a alguien en un clic y su plástico queda libre para el sucesor.
- Cada cambio queda registrado con quién lo hizo y cuándo.
Dirección
- Cuántas veces se abrió cada tarjeta, semana a semana.
- Por dónde llegaron: QR, chip NFC o enlace compartido.
- Qué hizo la gente después: guardar el contacto, llamar, escribir.
- Quién está generando contacto real y quién no está usando la herramienta.
- Todo exportable a Excel cuando quiera.
Sin reimprimir
Una tarjeta que no se reimprime
El plástico lleva el chip y el código. Los datos viven en tu dominio, así que cambiarlos no toca el plástico.
Chip NFC
La otra persona acerca su teléfono y se abre el perfil. No instala nada, no escanea nada, no teclea nada.
Código QR
Lo lee cualquier cámara. Va impreso en el plástico y sirve igual en una firma de correo, en una lona o en la pantalla del teléfono.
Google Wallet
Tu colaborador guarda su tarjeta en la cartera del teléfono, junto a los pases de avión. Si corrige su teléfono, el pase se actualiza solo, y si causa baja, caduca.
Lo que no vamos a prometerte: el intercambio sigue siendo el chip del plástico o el QR. Que dos teléfonos se toquen y se pasen la tarjeta no lo permite ningún sistema operativo sin una aplicación instalada en ambos, y no vamos a decirte lo contrario para cerrar una venta.
Prospectos
Y algo que el papel nunca hizo: te deja prospectos
Quien abre la tarjeta puede dejar su nombre y su correo ahí mismo. Le llega al vendedor en el momento, con su mensaje, y queda en su bandeja hasta que lo atiende.
Sobre la ubicación, con todas sus letras:
se identifica la ciudad aproximada por la conexión a internet. No es GPS, no es la calle, y no guardamos la dirección IP de quien escanea. Coordenadas exactas exigirían pedirle permiso a cada persona, y eso arruinaría el gesto que hace que esto funcione.
Por qué así
Por qué esto y no una aplicación de tarjetas digitales
Existen apps internacionales desde 4 a 8 dólares por usuario al mes. Son buenas para un profesional independiente. Para una empresa, la diferencia está aquí.
| Una aplicación comercial | Esta plataforma |
|---|---|
| El perfil vive en el dominio del proveedor | Vive en el dominio de tu empresa |
| La marca del proveedor se ve en la experiencia | Marca blanca completa: tu logo, tus colores |
| Los datos viven fuera de México | Tu empresa es la responsable; nosotros el encargado, bajo ley mexicana |
| Campos fijos, iguales para todos | Tu RH decide qué campos pide y cuáles obliga |
| Métricas genéricas por usuario | El tablero de tu equipo, con su estructura real |
| Sin captura de prospectos | El interesado deja sus datos y le llegan al vendedor |
| Soporte por correo, en inglés | Soporte local, con horario y tiempo de respuesta escrito |
| El precio sube con cada usuario, para siempre | Inversión inicial y operación predecible |
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Datos y ley
Tus datos, y la ley
Tu empresa es la responsable
Nosotros actuamos como encargado, bajo convenio firmado, conforme a la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares.
Consentimiento de verdad
El formulario de contacto no aparece si tu empresa no tiene aviso de privacidad publicado, la casilla no viene marcada, y se guarda el momento exacto en que la persona aceptó.
Los datos son tuyos
Alojados en Google Cloud y exportables a Excel cuando quieras. Si un día te vas, te vas con ellos.
Cómo empieza
Cómo empieza
Cada etapa se entrega funcionando. No hay que esperar al final para usarla.
Tu plataforma con tu marca
Tu empresa dada de alta con sus colores y su logo, el equipo cargado y las invitaciones enviadas. Tu gente completa su perfil el mismo día.
Los plásticos
Su código QR listo para imprenta y las tarjetas grabadas. Decidimos juntos si el nombre va impreso: sin él, la tarjeta se reasigna y tu inversión no se pierde con la rotación.
El tablero
Cuando ya hay tarjetas en la calle, la dirección empieza a ver la actividad y a usarla en las juntas comerciales.
Pruébalo
Míralo tú mismo, ahora
Una empresa de demostración con su equipo, sus tarjetas y sus números. Dejas tu correo, entras en el momento y puedes volver durante 30 días. Sin llamada previa y sin que nadie te persiga.